Científica crea baldosas resistentes a partir de desechos de cáscaras de huevo

En Hong Kong, el laboratorio Fabrick es el sitio donde la artista multimedia Elaine Yan Ling da vida a sus manifestaciones artísticas. Las mismas son una combinación de la electrónica, el biomimetismo y los textiles para embellecer interiores e instalaciones externas. Para esta diseñadora, la inspiración está en la naturaleza, la artesanía y algunas expresiones tecnológicas. Elaine crea objetos interactivos, instalaciones cinéticas, y a su vez, experimenta con nuevos materiales.  

“Siempre que miro algo en la naturaleza, lo que me fascina no son solo los colores y las formas, sino que están ahí la estructura científica y los enlaces químicos que componen lo que veo” señala la artista Elaine. En todos sus diseños, se aprecia ese concepto con sus raíces en la biomimética. La dinámica de los elementos naturales puede manifestarse en materiales artificiales para potenciar la arquitectura existente o modificar proyectos de mejoras en los interiores.

Elaine ha experimentado con materiales innovadores, observando las tecnologías de vanguardia. También, ha desarrollado una sensibilidad por la vida sostenible y considera que las dinámicas actuales de producción en masa, en los sectores de la moda y el diseño son negativas para el ecosistema.

“Siempre he querido trabajar con un enfoque en la ecología, diseñando algo que tenga un impacto real. Pero el problema se presenta cuando eres diseñador independiente y tienes una idea, pero debes acudir a una marca comercial o a una fábrica para presentar tu prototipo. La respuesta suele ser: ¿cuánto cuesta?, ¿cuánto puedes producir?, ¿un metro? Entonces no nos conviene”.

Este enfoque equivocado es criticado por Elaine, es por eso que presenta un proyecto arraigado en la artesanía y la sostenibilidad.

Baldosas ecológicas elaboradas con cáscaras de huevo, es el nombre que recibe Carele. En colaboración con la empresa suiza Nature Squared, Elaine ha puesto su habilidad a disposición para convertir grandes cantidades de cáscaras de huevo en baldosas para cubrir cualquier superficie. La gestación de este novedoso material, parte de las investigaciones realizadas en algunas terapias medicinales que utilizan este elemento orgánico.

El nombre de este producto se deriva de una palabra francesa que significa pavimentar” y se combina con el termino “carbonato de calcio” que se forma en las cascaras de huevo. De allí que se le denomine Carele.

Según cálculos, se genera naturalmente más de 250 mil toneladas de residuos de cascaras de huevo todos los años.“Entonces pensé, que podría ser uno de los casos de estudio más interesantes en los que podríamos trabajar y, sobre todo, que podría tener un impacto real en el público, considerando que será el primer producto comercial lanzado por Nature Squared”. Agrega Elaine.

De esta forma, la cantidad de producción y el ritmo en que se presenta es un motivo de preocupación. El objetivo es crear un impacto inmediato en la sociedad y reducir el desperdicio de producción y que la cadena de suministro sea incluyente.

“Tradicionalmente en el proceso de producción se hornean las tejas generando una gran cantidad de calor. Este método en cambio, utiliza aglutinantes y resinas para mantener la estructura y forma de las baldosas y va en la dirección de la economía circular, reutilizando los materialesal final de su ciclo de vida”. Finaliza la artista Elaine.

Sin embargo, solo se tratará del primer material con el que se está experimentando. El objetivo primordial es investigar y encontrar otras soluciones que sean afines con la filosofía del diseño sostenible y eco consiente”.

Comentarios

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Mas Noticias